martes, 15 de septiembre de 2026
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La disputa por denominaciones de origen afecta el comercio México-Estados Unidos

El uso de nombres de quesos en el mercado internacional genera tensiones comerciales entre México y Estados Unidos, complicando las negociaciones arancelarias y de propiedad intelectual.

Redacción Mirada Nacional
Foto: xataka.com.mx

La disputa por los nombres de diversos quesos se ha convertido en un punto crítico en las recientes mesas de diálogo comercial entre México y Estados Unidos. Lo que inicialmente se percibía como una diferencia técnica sobre propiedad intelectual, ahora representa un desafío significativo para las exportaciones lácteas mexicanas, al entrar en conflicto con las normativas de denominación de origen que Estados Unidos busca imponer en el marco del T-MEC.

El problema central reside en la exclusividad sobre términos genéricos que, históricamente, han sido utilizados por productores artesanales en diversas regiones de México. Mientras que las empresas estadounidenses abogan por restringir el uso de nombres europeos —como manchego o parmesano— bajo estrictos esquemas de protección marcaria, los productores nacionales argumentan que estos nombres han evolucionado en el mercado local con características propias que no corresponden estrictamente a los productos originales del viejo continente.

La Secretaría de Relaciones Exteriores, junto con especialistas en comercio exterior, ha señalado que cualquier restricción en el etiquetado podría derivar en barreras no arancelarias para las pequeñas y medianas empresas mexicanas. El equipo negociador ha manifestado que se buscarán mecanismos para salvaguardar la identidad de los productos mexicanos sin romper con los compromisos internacionales de propiedad intelectual adquiridos previamente.

Por su parte, los representantes del sector lácteo han solicitado a las autoridades federales una defensa robusta de los nombres genéricos. Proponen la creación de un registro nacional que distinga claramente entre el queso de producción artesanal mexicana y las variantes industriales que buscan proteger las empresas estadounidenses en el mercado binacional.

Este conflicto subraya la complejidad de armonizar normativas comerciales en un mercado globalizado donde la denominación de un producto determina su competitividad. Se espera que en las próximas rondas de negociación se alcancen acuerdos que permitan el flujo comercial sin sacrificar el patrimonio gastronómico que los productores locales han desarrollado durante décadas en el territorio nacional.

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