martes, 15 de septiembre de 2026
Mirada Nacional

La mirada atenta de México

Tecnología

El origen ancestral del dado de veinte caras hallado en Egipto

Aunque popularizado por los juegos de rol modernos, el icosaedro tiene raíces milenarias descubiertas por arqueólogos en excavaciones egipcias.

Redacción Mirada Nacional
Foto: xataka.com.mx

El dado de veinte caras, pieza fundamental en juegos de rol contemporáneos como Dungeons and Dragons, no es una invención del siglo XX. Investigaciones arqueológicas han confirmado que el icosaedro era utilizado en el antiguo Egipto hace más de dos milenios, mucho antes de que se convirtiera en un icono de la cultura pop y los juegos de mesa modernos.

Este hallazgo, que ha sorprendido a historiadores y aficionados por igual, demuestra que el azar y la probabilidad ya formaban parte de la recreación humana en épocas remotas. El objeto, tallado con precisión en materiales como piedra o hueso, sugiere que las civilizaciones antiguas poseían una comprensión avanzada de la geometría y su aplicación práctica en el entretenimiento cotidiano.

La pieza conservada en colecciones arqueológicas permite trazar una línea directa entre los juegos de azar de la antigüedad y la mecánica lúdica actual. Si bien los egipcios pudieron haber empleado este objeto con fines adivinatorios o recreativos, su estructura física es prácticamente idéntica a la que utilizan hoy millones de jugadores en todo el mundo para determinar el destino de sus personajes en entornos fantásticos.

El interés por este artefacto ha crecido notablemente en la comunidad académica y entre los entusiastas de la historia de los juegos. Expertos coinciden en que estos descubrimientos son fundamentales para entender cómo la necesidad de interacción social y la incertidumbre del azar han sido constantes universales a lo largo de la historia de la humanidad.

En la actualidad, el legado de estos objetos sigue vigente en la cultura digital y analógica, recordándonos que las herramientas que hoy consideramos modernas tienen raíces mucho más profundas. La preservación de estos dados antiguos no solo resguarda un objeto de juego, sino una ventana hacia las formas en que nuestros ancestros se relacionaban con el azar y la suerte.

arqueologíahistoriajuegos de rolegiptocuriosidades