miércoles, 29 de julio de 2026
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Estudiante mexicano construye smartphone plegable funcional con piezas recicladas e impresión 3D

Un adolescente de 17 años logró ensamblar un dispositivo móvil plegable utilizando tecnología de impresión 3D y componentes de teléfonos inteligentes obsoletos.

Redacción Mirada Nacional
Foto: xataka.com.mx

Un joven estudiante de 17 años, originario de una entidad del centro de México, ha logrado desarrollar un smartphone plegable funcional mediante la integración de componentes electrónicos recuperados y una estructura diseñada a medida. El proyecto, que tomó varios meses de experimentación, se concretó utilizando una impresora 3D para la fabricación del chasis y bisagras, además de placas base y pantallas rescatadas de dispositivos móviles que habían sido desechados por sus dueños originales.

El adolescente, apasionado por la ingeniería autodidacta, utilizó software de diseño asistido por computadora para modelar cada pieza del teléfono, asegurando que el mecanismo de plegado permitiera la correcta conexión entre los componentes internos. A través de este proceso, el joven logró adaptar el sistema operativo para que pudiera ejecutarse en el hardware híbrido, demostrando que la reutilización de materiales tecnológicos es una vía viable para la innovación a pequeña escala.

Este esfuerzo destaca la capacidad creativa de los estudiantes mexicanos al enfrentarse a retos técnicos complejos con recursos limitados. El éxito del prototipo ha generado interés en el ámbito académico local, donde expertos en tecnología han comenzado a analizar cómo este tipo de iniciativas pueden integrarse en los programas de formación técnica y científica apoyados por la Secretaría de Educación Pública y diversas instituciones tecnológicas del país.

Aunque el dispositivo representa un logro importante en el ámbito de la electrónica casera, el joven enfatiza que se trata de un ejercicio de aprendizaje y desarrollo de habilidades en manufactura aditiva. El proyecto sirve como recordatorio de que la ambición estudiantil, cuando se canaliza hacia la resolución de problemas técnicos, puede resultar en desarrollos sorprendentes que desafían las barreras de entrada del mercado tecnológico convencional.

Actualmente, el estudiante busca perfeccionar el diseño para mejorar la durabilidad del mecanismo de bisagra y la gestión de energía del dispositivo. Su historia resuena en un contexto donde el acceso a herramientas de fabricación digital, como las impresoras 3D, se ha vuelto más accesible para los jóvenes interesados en la ciencia, permitiendo que el ingenio personal se convierta en una herramienta de creación tecnológica propia.

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